1. Material: plástico, acero o cerámica
El acero inoxidable 304 es el material más higiénico. No retiene olores, no se raya y es más resistente a las bacterias. Ideal si tu gato tiene sensibilidad cutánea o manchas en el hocico por alergia al plástico (acné felino).
El plástico sin BPA es válido, más barato y más ligero. Elige siempre modelos que especifiquen «sin BPA» y límpialo bien para evitar biofilm.
La cerámica es la más estética pero también la más frágil y pesada.
2. Capacidad: ¿cuántos litros necesitas?
Para un solo gato adulto, 2-3 litros cubren entre 5 y 7 días. Para dos gatos, busca al menos 3-4 litros. Para tres o más gatos o si viajas con frecuencia, los modelos de 5-6,3 litros de PetSafe son los más prácticos.
3. Nivel de ruido (dB)
Si vas a colocar la fuente en el dormitorio o en una zona tranquila, elige modelos por debajo de 30 dB. La Catit PIXI funciona a ~25 dB; los modelos de entrada suelen estar entre 35-40 dB. El ruido aumenta si el nivel de agua baja — rellena regularmente.
4. Sistema de filtración
La mayoría usa carbón activo para eliminar cloro, olores y partículas pequeñas. Algunos modelos añaden resina de intercambio iónico que reduce los minerales (agua más blanda). Los filtros de Catit con «triple acción» (algodón + resina + carbón) son los más completos del mercado.
5. Alimentación: cable vs USB vs batería
La mayoría funciona con cable DC. Algunos modelos (Catit PIXI, FEELNEEDY) usan USB-C, más cómodo y universal. Las fuentes con batería aún son raras y poco prácticas para uso continuo.
6. Coste de los filtros de recambio
Este es el factor que nadie menciona. Un filtro cuesta entre 8 y 15€ y hay que cambiarlo cada 30 días. En 2 años, los filtros pueden costar más que la propia fuente. Antes de comprar, comprueba que los filtros de recambio están disponibles en Amazon España a un precio razonable.